Coleccionista de Espaldas








Te desapareciste 
cuando más te necesitaba, 
como mi respiración 
cada mañana,
como el recuerdo
y el (d)olor que cada noche
encontraba en tus pestañas. 

¡Al fin y al cabo todos terminan regalándome su espalda!


-¿Necesitas compañía? 
-No. Ya no necesito nada.


.Malsana. 

Comentarios

Entradas populares