Como un Rape
06 abril 2024
A N.
Con alguien que no puedas hablar del mar y su profundidad,
será imposible compartir corazones.
A veces, la incomodidad sabe a lyches y la ambigüedad en luces se camufla.
Qué triste debe ser la vida de quienes se ocultan,
de quienes le tienen miedo a tocar con sus pies
un poco más allá de la superficie,
porque cada vez que lo intentan,
todo se pone más turbio y frío.
¿Cómo se le da amor al hielo sin evaporarlo?
¿Cómo se le da luz al abismo si ni un destello mínimo soporta?
Me siento como un Rape Abisal,
surcando en las oscuridades más hondas,
con mi esfera llena de bacterias, ciega, atrapada, habituada al frío.
—El frío siempre ha sido tu casa.
Al frío hay que huirle.
—El frío es magnético.
La ambigüedad duele.
Querer amar, pero tener miedo a ser cuestionado,
querer besar, pero tener miedo a ser saboreado,
querer más de 8 segundos mirar, pero tener miedo a revelarse.
Miedo a enamorarse, miedo a sentir, miedo a morir.
¡Eso no lo quiero!
QUIERO EXPLORAR LOS CONFINES MÁS OSCUROS
SIN DEJAR DE RESPIRAR,
Y OLEARME EN LAS CAPAS MÁS TIBIAS DEL SOL
MIENTRAS SE ABRAZA CON EL AGUA,
DESVESTIRME LA TRISTEZA
SI HE DE REGRESAR AL FONDO
SIN MIEDO A RESPLANDECER
EN CUALQUIER ABISMO.
¡María! ¿Qué haces acá?
Este, definitivamente,
no es tu mar.
-Malsana-
Comentarios
Publicar un comentario